Son, 80 días son, 80 nada más...
Regreso del Sur de unas vacaciones de Semana Santa que me han dejado desbaratada, aturdida, y tan absurda como una torrija hospitalizada en Bagdag. Valen la sonrisa de ele minúscula. Sueño con un lugar dónde la vida pase más lenta, como Gijón.
Princesa ha vuelto de París.
Car viajó a Nuremberg.
Siempre S se fué a Roma.
Ol anda pensando en Menphis.
O el turbulento se ha enamorado, y eso si que es estar lejos...
Y yo,... Yo sólo quiero tumabarme en la alfombra con un rudimentario aparatito visor de diapositivas, de esos de colores de los años 70, y visitar lugares turísticos a ritmo de chas chas: paisajes, ciudades, monumentos, inmóviles, en technicolor, como las películas de Alfredo Landa, como un postal del Benidorm de entonces; y mientras, escuchar las apasionadas gárgaras de Edith Piaf cantando "La vie en rose", "Je ne regrette rien",... ¿Dónde podré comprar un aparatejo de estos?

<< Home