Love Story: Espumadera y yoMi espumadera es especial. Hace un par de semanas que salimos juntas. Ella dentro de mi bolso, en silencio, pero ahí, siempre a mi lado. Todo empezó así:
A Ele minúscula, como es tan pequeña, no le cabe aún la paciencia en el cuerpo. Sus momentos de espera antes de salir a la calle son indómitos, y para superarlos recurrimos a cualquier objeto que despierte su interés. Descartando hachas, sierras eléctricas, y minas antipersona. Hace un par de semanas eligió la espumadera. Un cúmulo de demasiados: demasiada prisa, demasiado sue?o,... hicieron que no me diera cuenta hasta mitad de camino de la guardería, que Ele minúscula iba causando sensación con la espumadera como estandarte. Se la quité. Lágrimas. Me la guarde en el bolso y me fuí a trabajar. El trabajo es lo que tiene: una jornada se hace tan pesada como una década. ¿Quién se acuerda de que pasó hace 10 a?os? Olvidé sacarla del bolso esa noche. Y la siguiente. Y la otra. Y la de después. Y durante el día abro el bolso. -Ahí está. Que no se me olvide sacarla. -Ahí sigue. De esta noche no pasa. -Será posible. Aún ahí!. -Hola!, qué tal vas? - Oíste lo que dijo? Yo tampoco me lo puedo creer.
Y así, día tras día, nuestra relación se va haciendo más estrecha. Mi espumadera tiene inteligencia y sensibilidad.
El día que el corazón me hizo crack, ella se escondió, y por eso Él sirvió la paella con cazo y con asco. Tengo testigos. También aquella noche se rompió una bonita lámpara que compramos en Cuba, pero trás el crack de la víscera, me afectó bastante poco. Pensé: - Menos mal que se ha roto hoy, si se hubiese roto ayer me habría llevado un disgusto.
Ya se sabe: el dolor, la tristeza, el amor,... tan sólo una cuestión de grado y comparaciones.
En cuanto a la Espumadera y a mí,... de momento nos va bien juntas. Sí, ya sé que ella es "ella", y yo soy heterosexual, pero como diría Billy Wilder: -Nadie es perfecto.

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