Imaginando que la cama es una nave espacial

Mientras se pueda volar...

domingo, febrero 08, 2004

De capitanes de fútbol y hackers brasileños que hacen llorar.

A hada buena le duele el corazón.
Por amor.
Ver la tristeza de un hada te deja el alma hecha un nudo.
Como ver a Bambi preguntándose porque su madre tarda tanto en volver.
Como los caramelos que el doctor regala a Ann en Mi vida sin mí.
Como la pastilla de jabón que los nazis daban a los judíos al entrar en las duchas.
¡Tan injusto!
Ella que anda llena de encantamientos que salvan a los demás.
Como tener sangre O negativo.
Como ser un ama de cría hambrienta.
El capitán de fútbol se fue y los dibidibadibidús no funcionan consigo misma.
Y se busca la culpa en el cuerpo.
Ignorando que es algo tan inútil como si la madre Teresa de Calcuta buscara puñales en los bolsillos de su hábito.
Los humanos somos estúpidos.
No enamorarse de hada buena es rechazar el bote de la primitiva.
No querer pasar un otoño en Formentera.
Decir no al helado de strawberry chessecake.
Abandonar a un hada buena es quedarte con Ana y los 7 y con Terelu.
Decir sí a las tardes de hiper en chandall y a las bombonas de butano.
Comer siempre coles de bruselas.

A mí también me duele el corazón.
Por todo menos por amor.
Por tristezas e imprevistos que se me acumulan como al protagonista de Jo que noche de Scorsese.
En el insomnio de la madrugada me duele el corazón tan fuerte que llego a imaginar la vida de Ele minúscula sin mí.
El médico me habla de ansiedad, de estrés y taquicardias.
Casas, hipotecas, abogados, acuerdos de separación, colegios, vagones de metro en hora punta.
Ma tiene el síndrome del tunel de Carpo.
Mi weblog es invadida por un hacker brasileño.
Lloro.
Ele minúscula sube a mi cama, monta a horcajadas sobre las almohadas y juega a conducir la nave por la galaxia.
¡Monta Ma! Me ordena.
Hay que ponerle un nombre, la digo.
Matías, me responde.
Pero como soy mandona replico: Mejor Matilde. Matilde interestelar.
Por supuesto era mejor Matías.
Volar por la galaxia me salva.
Lástima que esto no pueda ayudar a hada buena.
Pienso que puedo hacer para que se sienta mejor.
Puedo obsesionarme mucho.
Imitar al elefante.
Bajar las escaleras del metro muy deprisa.
Escribir.
Hoy escribo para ella.