¡Mi casco! En las dos caras del mundo.
En la cara buena del mundo.
Publicidad: -¡Mi casco! Voz en off: ?Cómo sabía el mundo que Julio Cesar era Julio Cesar? - Por el casco, se responde a si misma la voz que sale de mi televisor con inquietudes tan peregrinas. Colecciona los cascos de los personajes más relevantes de la historia. Fieles reproducciones de metal en miniatura y un fascículo.
No me lo puedo creer. ¿A quién le interesará semejante colección? ¿Podría enamorarme de alguien que llegara a casa entusiasmado con el casco y el fascículo?, ¿o que le gustara escuchar canciones de la tuna?, ?o llevar ri?onera?, ¿o los chistes de chiquito de la calzada?, ¿o veranear en campings de playa?, ¿o ir al wc con "El Marca"?, ¿o que me regalase un peluche? Estoy llena de prejuicios.
Ridículo.
África
"El País" ha publicado unos sobrecogedores artículos sobre África. Entre ellos una trilogía sobre el genocidio de Ruanda. En uno de ellos habla sobre Leopold, parte de la banda de hutus que en 1994 asesinó a 3.000 personas en una iglesia. Hombres, mujeres, y NI?OS. Despedazándolos a machetazos. Porque eran Tutsies. Se abalanzaron sobre los cuerpos amontonados en el suelo de la iglesia. Los abrieron y devoraron sus corazones.
En la cara buena del mundo
Voy a la FNAC a lidiar con el desconocido mundo de la tecnología digital en fotografía. Introduzco la tarjeta de la cámara en la máquina. Trocitos de mi vida en imágenes van apareciendo lentamente. Gente se va apelotonando a mi espalda esperando su turno. La espera, el aburrimiento, les hace pegarse cada vez más a mí y comenzar a mirar las fotos. Ele minuscula y yo en serie moflete con moflete y caras de pez, (ya que me hago las fotos yo misma estirando los brazos, y como no soy baloncestista profesional, sin distancia suficiente). Un trozo de Shu en bikini. Otro. Un pie sobre rocas y olas. Un par de lugare?os con un melón. Yo de nuevo con cara de foto... Comienzan a cuchichear bajito. Es un atentado a mi intimidad. Sube el volumen de los cuchicheos. Me muero de vergüenza. Un biombo. Que se callen. Que no miren. Que se vayan. Intento anular la selección de fotos. Sólo quiero cerrar la ventana y que esta gente deje de asomarse a mi vida. La máquina huele mi miedo. Estoy segura. No responde. Está bloqueada. Se hace el silencio a mis espaldas. Resulta más inquietante que sus cuchicheos. Saco la tarjeta a la fuerza y salgo corriendo, abandonando mi intimidad en la pantalla.
Ridículo 2.
África
Otra de las historias de horror, es la de un hutu que se vió obligado a matar a su mujer, tutsie, madre de sus tres hijos.
La única bendición fué que los ni?os no tuvieran que ver con sus propios ojos lo que ocurría, ni ser asesinados. En Ruanda existe la idea de que la identidad étnica se transmite por vía paterna. Unos hombres hutus llegaron a su casa. Dejaron salir a los ni?os. La madre pudo despedirse de ellos. Ellos sabían lo que iba a pasar. Los hombres hutus dijeron al marido que si no mataba a su mujer, asesinarían a sus hijos, destruirían su casa, y le matarían. Su mujer le miró desesperada y le dijo, ¡mátame!, ¡mátame ya, por favor!
En la cara buena del mundo
Subo corriendo las escaleras de la FNAC. Cojo 3 libros de literatura basura. Frívolos. Sin mensaje. No están bien escritos. Los necesito trás la trilogía de Primo Levi, tras Sefarad, tras los artículos de John Carlin en "El País" sobre África. Salen a pasear mis prejuicios y me chillan que soy culturalmente incorrecta. La cajera, un ser al que no conozco de nada, va a pensar que soy subnormal, que no tengo cerebro. Debería comprarme el primer fascículo de la colección de cascos de la historia, para que no le quedara ninguna duda. Me muero de vergüenza. Busco una caja vacía. Pago y escondo rápidamente los libros en la bolsa. Rezando para no encontrarme con nadie conocido que me pregunte ?Qué has comprado?
Ridículo 3.
El somojurjo es un ave pescador que hace unos a?os estaba al borde de la extinción. Los ecologistas han conseguido salvarlo.
Hoy he dormido 18 horas, como si pudiera acumularlas para cuando vuelva Ele minúscula.
Desde que no está, he comenzado a reciclar los envases, el papel-cartón, y los vidrios. Para que cuando vuelva, crezca con conciencia ecológica y pueda salvar a los nietecitos del somojurjo.
He cogido una película de miedo en el blockbuster. "Utopía", por el protagonista. Estoy sentada en el sillón. Frente al DVD. No me atrevo a verla yo sola. Y lo que es peor, mientras me decido están echando en la tele "Juez Dredd" de Stallone y me la estoy tragando. Es malísima, pero no me disgusta del todo. Me hace gracia.
Ridículo 3.
África
En África hay 3 millones de niños que padecen SIDA, en su gran mayoría huérfanos que no suelen vivir más de 5 a?os. Nyumbani, en las afueras de Nairobi, es un orfanato de ni?os seropositivos, dónde viven los más afortunados de los desafortunados. Cuentan con atención médica, fármacos antiretrovirales, fuentes, jardines, juguetes, columpios,...aunque no deja de ser la antesala de la muerte. Al frente, un keniata llamado Protus Lumiti, de 34 a?os, mi edad. Ya ha enterrado a un centanar de ni?os. Sigue cuidando a 91.
Protus Lumiti. Con ese nombre, tal vez le gustaría tener la reproducción en miniatura del casco de Julio Cesar, y el fascículo.
?Y que mierda importaría eso?

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