Imaginando que la cama es una nave espacial

Mientras se pueda volar...

martes, septiembre 16, 2003

Lugares y personajes que no existen: Oliva y Be Superstar.

La playa de Oliva no existe.

No es cierto que uno viaje a una playa de Levante y se encuentre el paraíso.
No es cierto su aspecto solitario.
No es cierto que la brisa del mar sople a la velocidad y la temperatura perfecta.
No es cierto que un velero atraviese el paisaje a lomos de la línea del horizonte.
No es cierto que el atardecer lo pinte todo de mil colores a ritmo de chill out.
No es cierto que exista el rayo verde.
No es cierto que las casas parezcan recortables sobre la misma arena de la playa.
No es cierto que una de ellas tenga inclinados tejados de pizarra para que resvalen nevadas imposibles.
No es cierto que la luna brille tan gorda y tan llena.
No es cierto que Marte la acompañe.
No es cierto que un faro parpadee entre las estrellas a mis espaldas.
No es cierto que hoy nadie escuche a nadie. Nadie recién llegado de volar sobre Berlín en compañía de un hada.
No es cierto que se me gasten las toneladas de palabras que llevo dentro. Me arrepiento de no haber metido más en el maletero.
No es cierto que al atardecer salga el loco Rayban a pasear por la playa. Un loco que quiere comprarse unas Rayban, limones, y bocadillos de calamares. Un loco que sueña con ser Robinson Crusoe, comprarse hoy un cupón, y que le toque el viernes. Un loco que desea tener dinero para irse a vivir a España. Imposible saber dónde vive su cabeza.
Resumiendo: la playa de Oliva no existe. No es cierto que uno viaje a una playa de Levante y se encuentre el paraíso...

Serie de personajes I: Be Superstar.

Be Superstar vive en un planeta diferente al mío.
Juega a ser el Sol y los astros giran alrededor.
Radio Futura hubiese hecho una canción estupenda con ella.
Sabe bajar las escaleras como Gloria Swanson en "El crepúsculo de los Dioses".
Entra en una sala y todos los hombres giran la cabeza para admirarla.
Va a un concierto y acaba cenando con el cantante.
Asiste a una exposición en la Riviera, y la recoge en el aeropuerto el coche del Sr. Embajador.
Vuela, escribe, y hace lecturas de sus poemas.
Organiza cenas japonesas en su terraza con antorchas.
Dibuja a plumilla hermosas invitaciones con el menú.
El hijo de un ex-presidente del gobierno corta Sushi en su cocina.
Una vez fue a cenar a un restaurante.
En la mesa de al lado hay un hombre.
Ella le mira. Él la mira.
Ella sonríe. Él la mira.
Ella echa su melena hacia atrás. Él la mira.
Ella fuma como Mattahari para él. Él la mira.
Ella coquetea con sus ojos húmedos. Él la sigue mirando.
En los postres, ella se levanta. Él también.
Dirigen sus pasos el uno hacia el otro. Esta vez no se miran.
Al cruzarse la mano de él busca la de ella.
Ella siente apenas un roce y un suave cartón en su mano.
Su tarjeta.
Días después le llama.
Una historia comienza.
En mi planeta estas cosas no suceden fuera de las pantallas.
Hablo de otro planeta.
Parece más feliz.
Tal vez más de mentira.
Otro planeta. A años luz.
Apenas conozco a Be Superstar.
Siempre me han dado miedo los seres de otro planeta.
Pero, ¿quién puede resistirse a hablar de una superestrella?
Pd.: Penélope Cruz y Tom Cruise han terminado.