Lugares a los que no quieres ir.
Un funeral.
El Pa de hada buena se fué.
En estos casos me gustaría poder resucitar muertos, o hacerle cosquillas en los pies hasta que olvide que su Pa se fué. En lugar de eso, me pongo en una cola absurda y estúpida para realizar el ceremonial del pésame. Alguien diría en una cola de amebas.
Al fin llego, y mientras la achucho - zarandeo - beso farfullo bajito avergonzada: aaaaañoeeeeemiento.
Ni siquiera puedo rozarla el calcetín.
El hada está guapa. Acaba de regresar de Brasil, pero no es momento para hablar de samba, ni pedirla que escenifique el anuncio del Guaraná.
Hada mala, y hombre Zen también están ahí, por si hace falta. Nadie sabe faltaparaqué, pero ahí estamos.
Saludo al novio del hada. Han pasado 10 años. Me impacta recordar a un chico y que me salude un hombre.
Tiene una familia muy bonita.
Un padre con la vejez digna de Sean Connery o Norman Foster. Una madre de exóticos rasgos orientales. Una hermana sofisticada y atractiva, de aspecto parisino.
Me parecen tan perfectos, que me gustaría que existieran en muñecos pequeñitos para regalárselos a Ele por Navidad dentro de una casa de muñecas.
Cuando llegué a casa Ele minúscula ya dormía. Tampoco pude hacerle cosquillas.

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