Imaginando que la cama es una nave espacial

Mientras se pueda volar...

martes, marzo 09, 2004

De jefes y hormigas.

Supersuper me comenta frente a un café:
Tienes que ver el telediario, no sabes lo bueno que está el líder de los rebeldes haitianos, con el uniforme de combate…
Y yo no se si reír o llorar.
Supersuper es mi jefa.
En una generación de mujeres autosuficientes y fuertes que buscan ser Trinity de Matrix, ella sueña con ser princesa de las de antes.
De dos dimensiones a lo Blancanieves.
De las que viven felices y comen perdices.
De protocolo y reverencia a lo Leticia Ortiz.
Supersuper es rubia y tiene los ojos de color imposible.
Supersuper gana tanta dinero que si lo piensas te entra la risa nerviosa.
Supersuper se acuesta cada noche con un príncipe jordano que la lleva a París por sorpresa, y al que admira cuando se quita la chaqueta del pijama.
Pero Supersuper sabe demasiado del cáncer y de enfermedades degenerativas.
Es una superviviente. Como esas hierbas que crecen en el asfalto no se sabe como.
Supersuper es reina y a la vez hormiga.

Joe Soprano sueña que vuela.
Pero vuela bajo.
A ras del suelo.
Tan bajo, que a veces se araña su compacta barriga de mafioso con el asfalto.
Cuando llega a casa, pequeños duendes femeninos le dan besos de curasana y de culoderana en la tripa.
Besos sanadores que aprendieron de la Mamma que todolosabe y no tiene miedo.
No cualquiera puede ser la mujer de un mafioso.
Después, Joe nada en la piscina.
Se tumba boca abajo sobre el césped y observa las hormigas de cerca con distancia.
Considera despedir al jardinero.
O quizá subirle el sueldo.
La Mamma se acerca con el ruido de alguien que no quiere hacer ruido y le tapa con una toalla llena de besos voladores.
Joe Soprano y Saravan vienen a ayudarme en mis asuntos inmobiliarios en calidad de arquitectos.
Me intimida.
¿Quién se sentiría cómodo si Marlon Brando le acompañara al mercado a comprar choped?
Tras el recado tomamos algo.
Mido palabras, gestos, voces, parpadeos.
Me sorprendo aguantando la respiración.
Cuenta algo divertido.
JAJAJA. ¡Maldita sea! Se me escapa la risa.
¿Alta? ¿A destiempo?
Tiemblo.
Tal vez levante una ceja. Un gesto con el brazo.
E invisibles secuaces a su servicio se encargaran de partirme las piernas.
Joe Soprano es jefe de Saravan.
Pero en sueños vuela bajo.
A ras del suelo.
Joe Soprano es rey y a la vez hormiga.

PD: Gente a la que no le intimida que El Padrino le acompañe a comprar choped: Supersuper, Leticia Ortiz, Be Superstar y George Bush.