Imaginando que la cama es una nave espacial

Mientras se pueda volar...

martes, marzo 02, 2004

Semana más, semana menos.

Un capitán de fútbol se reafirma en su estupidez.
Rajoy lee el Marca.
Regateo con un pintor japonés para comprar su casa. A Ele minúscula le gusta la habitación de su hija Yuki y su perro Pipo.
Anda un poco colgada del cielo. La habitación.
El viernes duermo 18 horas seguidas.
Veo 21 gramos y me aprieta un poco por dentro.
Amo a Benicio atormentado.
Amelie Nothomb dice que tras la pubertad tan sólo queda un epílogo.
Tomo valium.
Insulto a un agente inmobiliario de cráneo pequeño.
Pinto con un boli verde.
Olvido el cumpleaños de Princesa.
Soy muymuymuy feliz tres minutos esta semana. Con esa felicidad del tipo quesepareeltiempo.
¿El resto?
Cansancio, gruñidos, internet, metro y estornudos.
Tormenta se asoma.
Me alegro de verla.

Resumen Oscars 2004.

Hombre Zen pone fin a una leyenda y gana en los Oscars.
O el turbulento chincha y rabia. No ha vuelto a ser el mismo desde el Goya a Fernando Tejero como actor revelación. Me gustaría que le diesen un Goya a Ana García Obregón. Sólo para ver que hace. O el turbulento.
Hada mala se baja del podium.
Yo sigo creyendo en las hadas. No creo que haya perdido el trono, simplemente se lo ha cedido a su amante.
Yo quedo segunda.
Le dan un Oscar a Sean Penn.
Me emociona porque habla de montañas rusas y de su princesa prometida y porque nació un día estúpidamente curioso…