Imaginando que la cama es una nave espacial

Mientras se pueda volar...

lunes, noviembre 03, 2008

Gato con piano en el Titanic

En Kuwait 23º grados centígrados y mangas cortas.
Y en Madrid un frío del demonio.

Demonios disfrazados que es Halloween.
Y la casa se me llena de minúsculas brujas que son dos,
aunque parecen diez, cien, mil, un millón.
Ora bailan, ora pintan, ora son sirvientas en el castillo de Drácula,
ora son un perro y un gato o dos murciélagas con novio.
Novios que imaginan que vienen a buscarlas.
Ya están aquí, nos vamos a un baile, me comunican.
A las 12 en casa, les respondo.
A las tarántulas les compensa comerse a los machos, pienso.
Mejor nos iría siendo tarántulas, siendo caníbales.
Estando a lo que hay que estar, no pensando en lo que no se debe.

23 º centígrados hoy en Kuwait.
Un vestido sin mangas color petróleo para tocar los mirwas, para tocar las palmas,…
¿Cuántos dinares costará una pandereta?

Y en Madrid hace tiempo de pandereta y de zambomba navideña.
Y la semana pasada regresé a una Barcelona tan bonita que me puso de punta el vello de los brazos, de las cejas, de las patillas y del bigote.
Una Barcelona miope de gafas de pasta, con gatos mirones que intimidan, con bares imposibles regentados por Rufus & Mary.
Una Barcelona más de verdad que habla de sexo en el bar del Museo Textil y se confiesa: soy alcohólico anónimo de esos, Ghana es mejor que Camerún, papá te quiero, estoy a poco de hacerme lesbiana…
Una Barcelona Polar si subes de noche al Tibidabo en moto.
Una Barcelona Sahariana de playa, sudor y bikini si te asomas a la Barceloneta.
Una Barcelona donde es fácil perder la realidad y hasta las botas.
Y acabar cenando en el Bar Mut, sobre el piano,
con la omnipresente Madeleine Peroux de fondo.
Y me imagino a bordo del Titanic.
Y siento que se me hunde el barco.
Y en mitad del océano, me aferro a los cuentos que son lanchas salvavidas.
A buenos escritores que en la presentación de sus libros hablan de barcos.
De construir barcos, que son vidas, que son cuentos, entre todos.
De escritores de verdad que me hablan de publicar un libro de cuentos.
De ser tarántula caníbal y sobrevivir a mil naufragios.
De escribir y de veneno.

Para dejar de pensar en naufragios o en el tiempo que hace en Kuwait.
¿Sabrán los kuwaitíes quien es Tony Soprano?