Paseando en el Reina Sofía por una Instalación de Eulalia Valldosera,
una botella de Ajax pino va y me dice:
“Te doy la bienvenida a mi espacio. Estoy capacitada para borrar, para eliminar todo aquello que deseas olvidar. Si me lo cuentas lo guardaré en mi interior y en pocos días habrá desaparecido de mi espacio para siempre, y del tuyo también.”
No puedo resistir.
Le digo tu nombre por si acaso.
Un inquietante hombrecillo de Juan Muñoz me ha visto y se burla.
Yo lo hago por probar, porque la Eulalia lo dice y siempre he creído en los catalanes, como quien cree en las hadas.
Repito tu nombre para asegurarme.
El inquietante hombrecillo no para de reír y de contárselo a los demás.
Grito tu nombre para dejarlo bien claro.
Los hombrecillos se reproducen, se carcajean y se balancean como locos.
Al llegar a casa le cuento a la botella de Fairy:
Que una ballena nada a sus anchas por el puerto de Nueva York.
Que una india de 26 años se come 51 guindillas muy picantes sin una sola lágrima.
Y confieso el miedo que me ataca al IR al trabajo cada día, el pánico de pensar en NO IR al trabajo cada día.
De pensarlo se me caen dos lágrimas gordas como cebollas que recojo con Scoth brite.
Y sigo contando, esta vez a la botella de Neutrex:
Que una mujer brasileña sobrevive a un disparo por el dinero que guardaba en el sujetador.
Que operan a un peruano que mantuvo una erección durante 8 días, afectado de priapismo, como en el cuento de Monzó.
Y confieso lo harta que estoy de tener la cabeza ocupada en lo que no debo.
En creer cosas que no son.
Soy una inquietante y seductora botella india en sujetador.
Me llamo Eulalia Priapismo Fibromas, pero mis amigos me llaman Lali.
Trabajo en una tienda de ultramarinos.
Es un trabajo muy duro.
Si no vendo mil millones
¿o eran cien mil millones?
de guindillas
¿o eran chirimoyas?
a una pareja de siameses tuertos
¿o eran funambulistas koreanos?
antes del amanecer de mañana
¿o era de ayer?
me dispararán
¿o ya estoy muerta?
y seré arrojada al puerto para alimentar a la ballena.
A no ser que llegues tú con leotardos de superhéroe y gorra de Oficial y caballero,
me rescates y me lleves a Caracas.
No lo tengo muy claro.
Lo que sí que tengo claro es que de momento el conjuro de la Eulalia no funciona.
¿Qué tal te encuentras dentro de la botella de Ajax pino?
Si no vendo mil millones
¿o eran cien mil millones?
de guindillas
¿o eran chirimoyas?
a una pareja de siameses tuertos
¿o eran funambulistas koreanos?
antes del amanecer de mañana
¿o era de ayer?
me dispararán
¿o ya estoy muerta?
y seré arrojada al puerto para alimentar a la ballena.
A no ser que llegues tú con leotardos de superhéroe y gorra de Oficial y caballero,
me rescates y me lleves a Caracas.
No lo tengo muy claro.
Lo que sí que tengo claro es que de momento el conjuro de la Eulalia no funciona.
¿Qué tal te encuentras dentro de la botella de Ajax pino?


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