Imaginando que la cama es una nave espacial

Mientras se pueda volar...

domingo, diciembre 17, 2006

Desayunos de trabajo en Kalisfundia

Hay muchos que andan por el mundo con el desconcierto de haber sido lanzados desde un cohete y haber caído en un cráter de
la Luna.
Y ya ahí que se le va a hacer: si toca bailar se baila, si toca llorar se llora, y si hay que amar, mejor silbar hasta que pase.
Que sobrevivir es lo que importa.
Lo peor son los desayunos de trabajo allá en el cráter.
Reunión de aprobación metodológica de la tecnología Kalisfundia, que nos sitúa en la vanguardia, en la cumbre, en la cima, en el top.
¿Nos?
Vive Dios, ¿que Kalisfundia es esa que osa perturbar mi reposo?
¿Cuál será la esperanza de vida alla en Kalisfundia?
Kalisfundia Gutierrez, para lo que gustes, pero llámame Kali.
- ¿Algo que decir?
, preguntan.
Y uno piensa en ratoncitos con aspiraciones siderales.
Y uno se mastica las ganas de levantarse y exclamar:
- Amiguitos, no olviden alimentarse, energizarse, y mineralizarse.
Y alguien dice Sinergia.
Y otro dice Integración Mediática.
Y el de más allá se come el vigésimo trocito de queso.
- ¿Se trata del prototipo Beta?, preguntan.
- No, es una versión posterior, responden.
- ¿Y la tasa de respuesta es paradigmática?, pregunto haciéndome pasar por uno de ellos.
- Por supuesto, en torno al 3%, me informan.
Y pongo cara circunspecta, con cierto toque de contrariedad, que me sale fenomenal; mientras pienso que lo que me gustaría es que en lugar del 3% fuera un trasatlántico, una jirafa, o el amor verdadero.
Luego llega el turno de ruegos y preguntas.
- ¿Ruegos o preguntas?
Y yo ruego en silencio a la virgen de Kalisfundia para que me saque de ahí.
Como nadie más ruega o pregunta (al menos por fuera), pasamos al siguiente punto del orden del día. Brindis.
- Brindemos con cava.
Y si hay que brindar se brinda.
Que qué se le va a hacer.
- ¡Por Kalisfundia!, se me escapa.

Más tarde me siento a hacer la lista de la compra, pero me sale una carta de amor.
Repleta de cosas que ignoraba estuvieran ahí.
Que mejor que no estuvieran. O peor. Quien sabe.
De modo que ante la duda me la como.
Un buen menú de Navidad:
Carta de amor con cava.

- ¡Por Kalisfundia!, insisto.