Imaginando que la cama es una nave espacial

Mientras se pueda volar...

domingo, enero 14, 2007

De Ballenas Mágicas

Hay mujeres que encierran toneladas opciones que las llevan mucho más allá de lo que tiene que ser.
Como hermosas ballenas que viajan desde los hielos de la Antartida a los arrecifes de coral de la Polinesia.
Opciones raras, valientes, y bellas, que las hacen fabulosamente inmensas.
Como la hermana de Innombrable que pude ser yo, que ha dado a luz a un niño duende que viene desde un lugar desconocido.
Y uno piensa en los Reyes Magos, en los cuentos, en las hadas, y en remotos lugares del mundo.
Y otros, como todas esas hormiguitas derechitas, la critican y la compadecen por lo raro.
"Porque las cosas siempre han sido de otra forma".
"Porque lo diferente asusta".
"Porque lo primero es evitar el que dirán".
Eso piensan tan pequeñas las hormiguitas.
Y prefieren ser sirenas a ser ballena.
Ya ves tú preferir ser sirena que no existe.
Que en caso de existir tiene cantos asesinos.
Y del sexo mejor no hablar.

La ballena franca austral viaja a península Valdés a tener sexo.
Sexo con varios ballenos que se ayudan.
A vivir un amor entre gigantes.
A traer al mundo un cachorro de ballena.
Que es más bello el canto de ballena que el de sirena.

Y hormigas que fueron amigas cuando me daba miedo ser ballena me invitan a tomar café.
Pero no se me dan bien las charlas de hormigas, tan centradas en sus crías.
De modo que me pierdo en la ciudad con Ele minúscula.
Y como siempre Innombrable viene a mi encuentro.
Y pasamos la tarde tomando café con otras ballenas amigas suyas.
En una casa berlinesa bajo el cielo de Madrid.
Hablando de Praga y de nombres bonitos para una cría de ballena.
Nadia, Natalia, Olga, Rita, Rosa.
Y cuando el sol cae y las calles se llenan de luz amarilla, nos despedimos y volvemos a casa.
Algo tristes por tener que ir a trabajar mañana al estúpido hormiguero.
Muy felices por saber de la existencia de ballenas que hacen del mundo un lugar mejor.