Nadie nunca nadaNadie nunca ha conseguido nada, cita Selenita confundiéndose.
Que andaba citando a Bernhard que a su vez citaba a Voltaire:
Nadie ha encontrado ni encontrará jamás.
A mi me gusta más la frase equivocada.
Viajo en transporte público gris de atasco y madrugón.
Los pasajeros somos mujeres.
Avanzamos lentas, apretadas y a frenazos.
Como en carretas de caballos a la conquista del Oeste.
Con el peso del hijo, la compra, el trabajo, la casa y el amor o el desamor sobre los hombros, según toque.
Miro al conductor por si es Robert Mitchum en Caravana de mujeres.
A ver si no es que el día sea gris, sino que estoy hecha de cine en blanco y negro.
En paralelo viajan hombres con sus culos en sus coches.
Aferrándose a su territorio contaminante, sin soltarlo.
Una a veces está orgullosa de conquistar el oeste.
Luego en la jaula piensa que en realidad,
nadie nunca ha conseguido nada.
Hada buena recomienda leer a Etgar Keret.
Un israelí airado (Tel Aviv 1967) que escribe cuentos y guiones.
Y yo le busco porque creo en las hadas y la ficción salva, cura y entretiene.
Como las conversaciones imaginarias de Juanjo Sáez con su madre sobre el arte hechas comic.
Como los diálogos de Earl y su hermano Randy, cada noche en la cama del motel (Me llamo Earl).
Y aunque uno no consiga nada siente que tiene algo.
Vacío media casa en un contenedor aunque no puedo deshacerme de lo que verdaderamente querría:
Las malas noticias de inevitables oncólogos.
El miedo a que Ele me abandone.
El que el tiempo sea tan largo en la jaula y tan fugaz en la nave.
Selenita torpe y confuso intenta cantarme Bosanova,
pero se le escapan espumarajos verdes.
Quizá sea el hombre equivocado, un error y deba irme.
Entonces el sigue cantando y veo el hueco ese en su rostro.
Y me quedo.
No vaya a ser Robert Mitchum.
Que me lleve camino del oeste, hacia el Pacífico, para enseñarme el océano.
Mira nena, el mar.
Hada Mala vuela triste de acá para allá
Pienso que debería hacer algo pero no sé el qué
La noche de los Oscar llega y esta vez no votamos.
Me da la tristeza de lo que era y ya no es.
Bardem gana y da alegría.
No porque sea español. Ni piscis.
Sino porque se lo merece.
Verle besar el culo de la estatuilla hace que parezca posible,
Hada Mala vuela triste de acá para allá
Pienso que debería hacer algo pero no sé el qué
La noche de los Oscar llega y esta vez no votamos.
Me da la tristeza de lo que era y ya no es.
Bardem gana y da alegría.
No porque sea español. Ni piscis.
Sino porque se lo merece.
Verle besar el culo de la estatuilla hace que parezca posible,
que alguien consiga algo alguna vez.

