Imaginando que la cama es una nave espacial

Mientras se pueda volar...

martes, septiembre 30, 2003

Malentendidos e incomunicicaciones, o
Persiguiendo a Botto desesperadamente.

Malentendido
Barrrbra Polaca recoge y cuida a Ele minúscula. Hoy es el primer día. He decidido que mi Pa vaya a verla un rato para que Ele no se sienta abandonada en la Europa del Este.
Llamo a Barrrbra.
Yo: ¿Qué tal todo?
B: Tooodo Biennn. Muy Biennn.
Yo: Dime dónde estás, para llamar a mi Pa, y decírselo. Que vea un rato a Ele.
B: Oh. Subimos a casa porrrque Ele tener Kaka.
Yo: Bien, Voy a llamar a mi Pa y le digo dónde estáis.
B: Sí, Sí, Sí.
Yo:¿Y después bajáis al parque?
B: Sí, Sí, Sí. Después Parrrque.
Yo: Bien. Yo se lo digo a mi Pa.
B: Sí, Sí, Sí.
Cuelgo. Llamo a mi padre.
Yo: Que están en casa.
Pa:Sí. Estoy aqui con ellas desde hace un rato.
¿?
Conclusión: Sí, Sí, Sí = ¿Qué me estará diciendo esta?. Ale, ale, cállate ya.
Preferiría una respuesta como la de aquella finlandesa en prácticas en el Aeropuerto.
- Vete a la puerta 7 a esperar el embarque del vuelo 06487 a Milán. ¿Lo has entendido?
- ¿Ayer?
En un mundo tan lleno de malentendidos, uno se siente bien cuando puede echarle la culpa al idioma.

Incomunicación
El soleado sábado anda lleno de nubarrones en mi casa. Escapo a la FNAC.
Me encuentro con Juan Diego Botto.
EMOCIÓN. Adiós nubes.
Tan anónimo él. Tan desconocidamente conocido. Tan anónima yo. Tan anónimos todos.Amo esta ciudad. Amo la Gran Vía. Amo la FNAC.
Tan argentino. Tan guapo. Tan niño de mamá. Tan buen actor. Tan delgado. ¿Cómo podrá tener tantos personajes dentro?
Tengo en mis manos "los mejores cortos del Cine Español". Él mira el dvd por encima de mi hombro.
En mi vida he estado tan satisfecha con mi elección. Ni buscar, ni comparar, ni encontrar nada mejor. Imposible. A mí los cortos, plin. Pero si hacen que Botto suspire interesado a mi espalda...¡Vivan los cortos!, y ¡viva el cine español!
Se aleja hablando por el móvil.
Dejando un hipnótico rastro de palabras en Argentino.
No tengo más remedio que seguirle.
Rídiculo.
Aunque no se me ocurre mejor forma de pasar este sábado tan gris.
"Seguir al Botto por la FNAC".¿Algún refugio mejor para la tormenta?
Repto por la moqueta. Me mimetizo* con las carátulas de las últimas novedades. Le vigilo con mis imaginarios prismáticos de visión nocturna. Soy "Depredador".
Podría decirle algo.
Fantástico tu asesino psicopata de Plenilunio.
Y mejor aún en aquella obra de teatro, en la que un par de personajes de reparto del Hamlet de Shakespeare hablan del destino entre bambalinas. "Rosencrantz y Guildenstein han muerto".
Pero como no soy Be Superstar, ni siquiera logro recordar el título:
Enhorabuena por...¿Lovecraft y Rosebund?, ¿Crunchinton y Frankenstein?, ¿Turquistan y Gertrudestein? ¿Quiénes demonios habían muerto? ¡Cielos!
Debería llamar a Barrrbra y que se lo diga en polaco.
Sí, Sí, Sí.

*Secretos de "Mimetizaje": Han estrenado en dvd "Bowling for Columbine". Tengo en mis manos el libro "Estúpidos hombres blancos", del mismo autor. Cuando mira hacía aquí, me quedo muy quieta y me pongo el libro en la cara. Magic. No estoy. Al menos eso es lo que piensa Ele minúscula...

miércoles, septiembre 24, 2003

Cigala, tigres y leones.

El Cigala canta.
En la vida hay amores que nunca
puueeeden olvidarse.


Regreso de mis largas vacaciones en el Ecuador.
No soy mayor. Viajo con mi Ma.
No soy pequeña. Viajo con Ele minúscula.
Mi Ma envejece. Baja.
Ele minúscula crece. Sube.
Yo las miro desde arriba. Deseando en vano que el demonio venga a negociar conmigo.

El Cigala insiste.
Siento la inmensa pena de tu extravíooo
Siento el dolor profundo de tu partida.


Regreso al trabajo.
Sentada frente al ordenador.
Triste.
Como si me hubieran lanzado desde un helicóptero y hubiese caído aquí.
Tan absurda yo. Tan absurdo el trabajo. Aunque…
Mucho mejor que haber caído en un campo de arroz vietnamita. Que ser una recolectora de arroz vietnamita trabajando con una Ele minúscula vietnamita colgada del cuerpo.
Mucho mejor que haber caído en un club de carretera cerca de Tarancón. Que ser una puta de carretera para dar de comer a una Ele minúscula hija de puta.
Mucho mejor que haber caído en Nigeria. Que llamarme Amina Lawal, tener a una Ele minúscula llamada Wasila, y estar esperando ser lapidada.
Sentada frente al ordenador.
Contenta.

El Cigala a lo suyo.
Se me olvido que te olvidé,
Se me olvido que te dejé,
lejos, muy lejos de mi vida.


Pumuki, El, y Yo, terminamos de acordar los términos del acuerdo de separación. Una reunión al estilo de los hermanos Marx en la parte contratante de la primera parte…

El Cigala no se detiene ante otras lenguas.
Eu sei que vou te amar,
por toda a minha vida eu vou te amar.


Él quiere tanto a Ele minúscula, que por ella sería capaz de descender al más horrible de los Infiernos. Me río yo de Dante:
Ja, ja, ja. Ja, ja, ja, Dante.

Al Cigala no hay quien le pare.
Y lloro sin que tu sepas que el llanto míooo
Tiene lágrimas negras.
Lágrimas negras, como la vida.


El otoño llegó ayer. Con sobredosis de planes.
Demandar a Pepe Navarro por impago. Ver “Noviembre” de Achero Mañas y el documental de Medem. Buscar piso. Solicitar admisión en el taller de guión de Ray Loriga. Desesperarme por la búsqueda de piso. Jugar con Ele minúscula. Firmar el convenio de separación. Ponerme a régimen, hacer más ejercicio. Dejar de cortarme el pelo yo misma, para no indignar a Princesa. Intentar que me importe un pito el que dirán. Renovar el pasaporte. Decir siempre Sí al Hada Buena. Desesperarme porque no adelgazo. Dominar las neurosis. De aprender inglés mejor no hablamos. Dejar de atacar y de sentirme atacada…

Me viene a la cabeza Torrebruno.
Tiiiigres, tigres. Leoooones, leones.
Todos quieren ser los campeones.

Que razón tenía.

martes, septiembre 16, 2003

Lugares y personajes que no existen: Oliva y Be Superstar.

La playa de Oliva no existe.

No es cierto que uno viaje a una playa de Levante y se encuentre el paraíso.
No es cierto su aspecto solitario.
No es cierto que la brisa del mar sople a la velocidad y la temperatura perfecta.
No es cierto que un velero atraviese el paisaje a lomos de la línea del horizonte.
No es cierto que el atardecer lo pinte todo de mil colores a ritmo de chill out.
No es cierto que exista el rayo verde.
No es cierto que las casas parezcan recortables sobre la misma arena de la playa.
No es cierto que una de ellas tenga inclinados tejados de pizarra para que resvalen nevadas imposibles.
No es cierto que la luna brille tan gorda y tan llena.
No es cierto que Marte la acompañe.
No es cierto que un faro parpadee entre las estrellas a mis espaldas.
No es cierto que hoy nadie escuche a nadie. Nadie recién llegado de volar sobre Berlín en compañía de un hada.
No es cierto que se me gasten las toneladas de palabras que llevo dentro. Me arrepiento de no haber metido más en el maletero.
No es cierto que al atardecer salga el loco Rayban a pasear por la playa. Un loco que quiere comprarse unas Rayban, limones, y bocadillos de calamares. Un loco que sueña con ser Robinson Crusoe, comprarse hoy un cupón, y que le toque el viernes. Un loco que desea tener dinero para irse a vivir a España. Imposible saber dónde vive su cabeza.
Resumiendo: la playa de Oliva no existe. No es cierto que uno viaje a una playa de Levante y se encuentre el paraíso...

Serie de personajes I: Be Superstar.

Be Superstar vive en un planeta diferente al mío.
Juega a ser el Sol y los astros giran alrededor.
Radio Futura hubiese hecho una canción estupenda con ella.
Sabe bajar las escaleras como Gloria Swanson en "El crepúsculo de los Dioses".
Entra en una sala y todos los hombres giran la cabeza para admirarla.
Va a un concierto y acaba cenando con el cantante.
Asiste a una exposición en la Riviera, y la recoge en el aeropuerto el coche del Sr. Embajador.
Vuela, escribe, y hace lecturas de sus poemas.
Organiza cenas japonesas en su terraza con antorchas.
Dibuja a plumilla hermosas invitaciones con el menú.
El hijo de un ex-presidente del gobierno corta Sushi en su cocina.
Una vez fue a cenar a un restaurante.
En la mesa de al lado hay un hombre.
Ella le mira. Él la mira.
Ella sonríe. Él la mira.
Ella echa su melena hacia atrás. Él la mira.
Ella fuma como Mattahari para él. Él la mira.
Ella coquetea con sus ojos húmedos. Él la sigue mirando.
En los postres, ella se levanta. Él también.
Dirigen sus pasos el uno hacia el otro. Esta vez no se miran.
Al cruzarse la mano de él busca la de ella.
Ella siente apenas un roce y un suave cartón en su mano.
Su tarjeta.
Días después le llama.
Una historia comienza.
En mi planeta estas cosas no suceden fuera de las pantallas.
Hablo de otro planeta.
Parece más feliz.
Tal vez más de mentira.
Otro planeta. A años luz.
Apenas conozco a Be Superstar.
Siempre me han dado miedo los seres de otro planeta.
Pero, ¿quién puede resistirse a hablar de una superestrella?
Pd.: Penélope Cruz y Tom Cruise han terminado.

martes, septiembre 09, 2003

PIS DE DISEÑO.
En la piscina de Amaya Arzuaga...

Me lo temía. En estas vacaciones se me han colado todos los fantasmas de los veranos pasados en el maletero del coche, y se presentan a la menor ocasión.
Ele minúscula duerme la siesta. Yo me tumbo bajo una palmera a leer revistas. Tropiezo con un reportaje de Amaya Arzuaga. Cuenta que creció en una casa de campo en Lerma, cerca de la fábrica de punto de su familia. Y aquí atacan mis fantasmas.
Mi abuela era de Lerma. Yo pasé todas las vacaciones de mi infancia - adolescencia en Lerma.
Un pueblo perfecto para ser pequeña, con un millon de lugares especiales dónde ir perdiendo la infancia:
Los arcos, la presa, el palacio del Duque de Lerma, la iglesia de San Pedro, el molino, los conventos de clausura, el bodegón, el cementerio, el soto, la estación, la tumba del cura Merino...
Lugares que primero sabían a rescate, policias y ladrones, bote-bote, balón prisionero, bicicleta, pescar cangrejos, coger moras, y cazar lagartijas.
Y después supieron a primeros cigarros, amores platónicos, deseos insatisfechos, a cubata, besos a escondidas, y secretos.
Al tedio de los tiempos muertos de veranos kiloméeeeetricos, en los que sentías que no pasaba nada, y pasaba todo. Crecer. Pasar de no entender nada a hacer como que entiendes. Comprender que no existe el para siempre.
Fiestas del pueblo. En la plaza del mercado viejo suenan las lentas. "No se que de luna" de Santana. El corazón a mil. Él me pide bailar. Yo bailo sin abrir la boca. ¿Para qué? El mundo no puede ser más perfecto, y la vergüenza no me permite ir más allá del monosílabo...
Cada temporada un Él distinto. Siempre perfecto por lo platónico.
Crecí. Muy morena, siempre de negro, y algo rara.
Yo por timidez y complejos; ella, tal vez, por el cosmopolitismo que da el dinero.
Nos confundían.
- ¿Con qué Amaya? Preguntaba.
- La de los Navarros. Respondían.
Mi abuela contaba que eramos familia lejana. No se muy bien la relación. La escuchaba con poca atención, creyendo que iba a estar ahí siempre. Ahora es demasiado tarde.
Recuerdo que una vez fuí a bañarme a su casa. Una vecina me llevó.
- ¿Qué si dejan que me lleve a la niña con Lolines a bañarse en la piscina de "los Navarros"?
Me dejaron.
Lolines no me hablaba porque yo era más pequeña y estúpida, y su madre la obligaba a ser mi amiga.
La casa de "los Navarros" me pareció muy grande. Muy diferente a las casas de mi mundo.
No había ninguna otra niña.
La piscina tenía unas escaleras de obra para irte metiendo poco a poco.
Me quede sentada en las escaleras. Sintiéndome muy sola. Muy pequeñita. Muy quieta. Intentando volverme invisible.
Aunque de alguna forma lo era, como lo son todos los niños tímidos a los ¿6 años?, ¿7 años? Demasiado mayor para el Aymiraquerica. Demasiado pequeños para decir nada interesante.
Puede que me hiciera pis en su piscina.
No lo recuerdo, pero a esa edad y en la España de los años 70, no me parece disparatado que lo hiciera.
Así, cada vez que sale a relucir Amaya Arzuaga (cosa muy frecuente debido a su carácter de famosa diseñadora), yo pienso en mi culo en las escaleras de su piscina. En que tal vez me hice pis. En que en la adolescencia me confundían con ella.
Hoy día, en que la fama es un valor tan importante. En que están tan de moda los personajes con alguna relación absurda con algún famoso:
"La vecina de la cuñada del hermano de la madre de Jesulín".
"El peluquero del perro que tenía Ferrán Adriá cuando era niño".
"El del kiosco en dónde el que dice que fué novio de Boris Izaguirre compra el períodico"...
Pienso que esta relación absurda que me une a Amaya Arzuaga tal vez es uno de los aspectos más importantes de mi vida. Y estúpida de mí, no le he prestado la suficiente atención.
34 años. Madre de Ele. Separada. Jefe de Investigación. Escritora, con un par de premios literarios y un libro publicado. Y lo más importante: ¡En mi adolescencia me confundían con Amaya Arzuaga, y hasta puede que me hiciera pis en su piscina!
Cada vez lo veo más claro.
Ahora se cual debía haber sido mi respuesta, a aquella pregunta de la directora de esa importante revista de moda, cuando quedé finalista de aquel premio literario.
- Pero vamos a ver, ¿tú conoces a alguien?
Yo pensé en mi madre, en Él, en Siempre eSe, en princesa, en Ol,... Conocía a mucha gente, pero algo me decía que esa no era la respuesta correcta.
- ¿Alguien de qué? Pregunté por ganar tiempo.
- Alguien de este mundo. Del mundo cultural, literario, artístico...
Y pensé: A mí me gusta mucho leer, y el cine. Uy, el cine... El cine me entusiasma. El mismo algo de antes me informó que tampoco era esta la respuesta correcta.
- No a nadie. Respondí.
Aquí acabo la conversación. Adiós al mundo cultural, literario, artístico,...
Hoy lo veo claro. La respuesta correcta estaba al alcance de mi mano:
- ¿A alguien? ¿Sabe con quién está usted hablando, Sra. directora? ¡Hablas con alguien que tal vez se hiciera pis en la piscina de Amaya Arzuaga!
Pasmada la hubiera dejado.
Entonces, puede que yo ahora estaría "el mundo", en lugar de en Javea...