Imaginando que la cama es una nave espacial

Mientras se pueda volar...

domingo, febrero 22, 2009

Pulpo como animal de compañía
http://www.youtube.com/watch?v=r61it17yzmE

Ocho brazos y tres corazones.
Tan cefalópodos, tan tentaculares y tan listos.
Que abren la tapa, te sacan del frasco y te hacen la cena.
Con precisión de cirujano.
Cortan y recortan, el hojaldre, la manzana, las vísceras.
El corazón, tu corazón y vas y mueres.
Y el pulpo con pico y pala va y te entierra.
Era de esperar.
Por aceptar pulpo como animal de compañía.

Es que es tan dulce y tan rosado cuando abraza,
que uno se olvida que lo suyo es pasearse por el mundo abriendo frascos.
Frascos que encierran violonchelistas, aviones, espadas laser, rubias de silicona, magos, ex novias, congresos, recetas de cocina, enfermeras, turcos con bigote, noruegas, nadadoras, hijas, escritoras, madres, publicistas, piscinas y pilates.
Exportadoras de objetos de la India.

De la india, un cabecero con escenas del Kamasutra.
De la india, un cuadro con dos amantes hindús.
Que si lo miras hace daño.
Tíralo a un contenedor, recomienda el Innombrable.
De la india Slumdog millionaire.
Ficción que todo lo cura.
Para bailar y cantar y gritarle a la pantalla.
¡Corre, Salim, corre!
Para olvidar que los pulpos tienen agendas repletas.
Que con el trajín de los frascos y sus prioridades.
Conceden unas horas de miércoles al mes, si andas con suerte.
Miércoles que si los tocas se transforman en domingos.
De tan esperados, tan estrechitos y tan breves.
Pero los pulpos siempre avisan.
Y quien avisa no es traidor.
Tan de verdad y tan buen negociante el pulpo.
Es lo que hay, como las lentejas.
Si quieres las tomas y si no las dejas.
Y no quieres tomarlas porque sabes que unas lentejas jamás te llevarán a Roma en primavera,
ni a Lisboa en Nochevieja.
Ni te buscaran en Saigón a mediodía.
Ni te felicitaran por tu cumpleaños.
Ni siquiera te llamarán para decir, holaquetal.

Y hoy otra vez domingo maldito,
lleno de esa angustia anticipada por el lunes de legaña y jaula.
Y esta semana ha sido dura, con dos domingos.
Menos mal que mañana quizá pueda comer fuera.
De primero, lentejas.
De segundo, pulpo.
Y en mi trastero, dos amantes hindús.

sábado, febrero 07, 2009

De Iguanas, Pulpos y Sanvalentines
http://www.youtube.com/watch?v=UniTaGyD9hM

Esta es mi Iguana.
¿Le sienta o no le sienta bien el liguero?
Y uno no se sorprende.

En la jaula reparten papeles:
Tú eres payaso, tú reina, tú peón y tú trapo.
Tú cirujano, tú pie, tú Dios y tú moco.
¡BAILAD! Gritan. Y si hay que bailar se baila.
Tú hormiga, tú tiburón, tú plasta y tú sobras.
Tú vendes, tú vales, tú gili y tú puerta.
¡SALTAD! Chillan. Y si hay que saltar se salta.
Y gili y puerta saltan aliviados de dar esquinazo al paro.
¡ATACAD! Y si hay que atacar unos atacan y otro no.
Los que atacan te dicen donde está la puerta.
Si no te gusta ya sabes dónde está la puerta.
Los pacíficos cavan trincheras y se esconden.
Ráfagas de ametralladora sobrevuelan sus cabezas.

En mi trinchera me he puesto un poster.
Del imbécil ese de San Valentín.
Regálame un botón, un tapón, un cromo.
Una persiana, un pulso, un piso.
Un pez, un peine, un perro.
Que se lleve bien con la Iguana esa, con la que pasas las noches libres que no tienes.
Y que a estas alturas no sólo no me sorprende, sino que le ando tejiendo una bufanda para el frío.
Llamaremos al perro Juan y Juana a la Iguana.
Y yo te regalaré el mundo.
El mundo de Millás.
Tú no eres interesante para mí.
Le dijo María José a Millás niño.
Y él se murió, pero simuló que seguía vivo.
Por no molestar. Por no dar un disgusto a sus padres.
Y es que el imbécil ese de San Valentín es un asesino y mata.
Por cada corazón de verdad pintado en un papel, hay tres corazones falsos y cientos de Tú no eres interesante para mí.
Y el niño pide salir a su primer amor. Amelia.
NO. Le dice Amelia al niño.
De lejos, moviendo el dedo de izquierda a derecha,
con sonrisilla burlona y chasqueando la lengua en los dientes.
Y Jarvis Cocker canta Baby’s coming back to me.
Y yo le escucho.
Era el cantante de Pulp.
Pulp de Pulpo.
Acepto Pulpo sin sorprenderme.
Sin preguntar ni quién es él ni a qué dedica el tiempo libre.
Mientras regrese a mí.
Aunque sea difícil ponerle el liguero.

Que se joda el imbécil ese de San Valentín.
Mi mama me quiere, mi mama me ama.
Y seguro que Ele me dibuja un corazón.
Al fin y al cabo yo soy quién le corta el pelo, y ella es quien me peina las penas de amor y de jaula.