Imaginando que la cama es una nave espacial

Mientras se pueda volar...

sábado, enero 29, 2005

Los empujones de Benicio
Considerando que el hombre es lóbrego, mamífero y se peina.
Semejante afirmación viene a cenar a mi casa, de la mano de O el turbulento, al que se la da alguien porque la eligió su platónica Dulcinea. Y que olvida, y su olvido me deja a solas frente a un poema de César Vallejo.
Es agradable que lleguen así los poemas, de noche, de visita, a solas.
Una hoja de papel fotocopiado que se desliza por debajo de la puerta.
Para leer en silencio y viajar, lejos del día y cerca de Ele minúscula que tose y me llama; y me pregunta a las tres menos diez de la madrugada que si se tiene que levantar.
Si, para bailar Capoeira en pijama en el rellano, le contesto porque aún no ha dejado de hacerme gracia el desconcierto infantil.
Y espera impasible el baile para fijarse y bailarlo, porque si hay que bailar se baila. Y conmueve ese dejarse llevar infantil tan inmune al disparate.
Estoy ida de trabajo que no tiene sentido.
Mi jefe es un pequeno grantocapelotas.
No puede evitar tocar las pelotas.
Al igual que el conde de Valmont no podía evitar seducir mujeres.
Al igual que yo no puedo evitar llorar cuando me tocan las pelotas.
Y luego llorar por no poder evitar llorar, y así llenar tazas, cazuelas y piscinas.
Hay trabajo sucio, alguien tiene que hacerlo y yo y Tony Soprano somos muy buenos en el trabajo sucio. No nos quejamos porque no seríamos tan buenos en el trabajo limpio.
No se nos da bien hablar, mentir, ni torear.
Y cojo basura, limpio la sangre, invento coartadas y entierro cadáveres.
Me llevo algunas vísceras a casa que limpio tras arropar a Ele minúscula.
Y mientras la nieve y la luna se asoman por los ventanales, veo a Ele minúscula dormir, pienso en Berlín y silbo canciones de Francoise Hardy.
Y soy básicamente feliz, porque a los pesimistas que sonamos a ras del suelo, nos basta con la nieve, la luna, Ele minúscula, Berlín y Francoise Hardy.
Pero tarde o temprano hay que desfilar frente al pequeno grantocapelotas.
Y grantocapelotas con desgana te recibe, divaga, recita, tira por el suelo las vísceras en las que has trabajado día y noche y dice.
Y por qué no un avión o un barco?
Barco?
Repito intentando mantener las lágrimas dentro de mi cabeza.
No, no, tengo una idea mejor, lo hacemos en Jiddish y así sorprendemos.
Jiddish? Repito mientras los chillidos de las lágrimas gritando por salir se me hacen insoportables.
Sí, sí, Jiddish, algún diccionario habrá. Y en la parte central de la presentación escenificamos el baile de lucha brasileno ese que está tan de moda.
Capoeira? Digo mientras las lágrimas salen.
Eso, eso, y para acabar un detalle de los planos de un f18.
No repito f18 porque a estas alturas las lágrimas me lo impiden.
Y piensa un chiste con referencia a las armas de destrucción masiva para romper el hielo.
Y se me ocurre si tendrá limpio el jardín , porque sino, tal vez tenga que pasar a limpiarlo este fin de semana en un momento que saque entre que aprendo Jiddish, baile Capoeira e ingeniería aeronáutica.
A Ele minúscula, un tal Benicio la empuja en el patio.
Y pienso que le viene estupendamente como ensayo de la vida, porque los príncipes azules son difíciles, quizá imposibles de encontrar, pero los grantocapelotas abundan.
Me asomo a la ventana y en lugar de a la chica de ayer me sigo encontrando a un Madrid que sigue insistiendo en disfrazarse de Helsinki.
Hoy Ele minúscula no saldrá al patio y escapará de Benicio.
Qué más se puede pedir?
Benicio amenazando a Ele en el patio.

domingo, enero 16, 2005

En la jaula
Reunión con Motorola para presentarles un proyecto de investigación a través de internet.
No puedo evitar tatarear mentalmente Motorolanometoqueslapirola.
No puedo dejar de pensar como el cantante original de Burning podía ser tan guapo.
?Cuál es el índice de respuesta que estimáis? Pregunta el Sr. Moto.
?Eh? Respondo desde mi galaxia.

El zoo y las oficinas son lugares tristes.
Por sus animales atrapados tras los barrotes, aunque estos sean invisibles.
Hay veces que se enfrentan jaulas con distintas especies.
Como un pinguino frente a un camello.
Como yo frente a Pedernal.
Yo, corta, ancha y de blandiblú.
Ella, larga, estrecha y de piedra.
De color camel, con sus crías rubias y perfectas de grandes lazos.
De credo y villancicos.
Del norte, de tierras y barcos.
De Hola, Cope y ABC.
Ya va para once anos.
Hola Guarrrrrrrras, acostumbra a saludar.
Habló de putas la tacones, exclama en ocasiones.
Y yo la miro desde mi jaula por la curiosidad de lo exótico:
Una jirafa en el polo norte.
Una cebra bailando claqué.
Una urraca rezando el rosario.
Y ella me mira desde su jaula con la curiosidad por lo exótico:
Un mamut tocando las maracas.
Un guacamayo en patinete.
Una luciérnaga en bragas.
Once anos.
Pedernal y yo.
En la jaula.
Aunque por supuesto, a veces salimos. Ventajas de ser humanos, la raza superior. ?Superior?
Para poner lavadoras, comprar cosas que no necesitamos.
Jugar con nuestras crías, y comprar más cosas que no necesitamos.
Ver la televisión, y comprar muchas más cosas que no necesitamos.
Dormir, tal vez follar, y seguir comprando cosas que no necesitamos.
Para viajar a Berlín, y poder comprar muchos souvenirs.
Para que nos corten el pelo como Demi Moore y nos lo dejen como Dudley Moore (citando aquel episodio de Friends), o como Rod Stewart a punto de cantar Do you think I'm sexy?, o como Bowie siendo Ziggy Stardust, o como si habitase en los ochenta...
Y con el horrible pelucón, de vuelta a la jaula.
Pedernal entona canciones pachangueras de esas que se adhieren a la corteza cerebral y cuyos efectos duran varios días.
Vaya día que me estás dando. Digo.
Hablo de putas la tacones. Responde.
Y seguimos trabajando.
Y pienso en el Tsunami arrasándolo todo. En cifras de muertos que hasta duele escribir. En que dicen que los animales lo presintieron y se salvaron. En que dicen que el hombre es la raza superior. ?Superior? En Ibarretxe erre que erre con su plan. En un estudio realizado por cuatro universidades Británicas que afirma que las mujeres inteligentes tienen más problemas para casarse. En Courtney Love recuperando la custodia de su hija. En canciones de Nirvana.
I need an easy friend / I do... with an ear to lend / I do... think you fit this shoe / I do... but you have a clue...
Canto por dentro.
En mi jaula, dulce jaula.
Frente a Pedernal. ?En que pensará?
Dificil de adivinar. Es lo que tienen los seres de piedra...

Aquí Pedernal mirándome.