Imaginando que la cama es una nave espacial

Mientras se pueda volar...

sábado, octubre 16, 2004

Genios, viajeros, medias naranjas y comandantes de la SS.
Sigh.
Uno va a ver Mar adentro y ya en la taquilla se le van cayendo las lágrimas.
Entra. Empieza la película y llora.
Gotas. Chorros. Ríos. Océanos.
Suspiros. Mocos. Hipos. Ahogos.
Si veis a Bardem haced la ola de mi parte.
Si veis a Amenabar haced cien reverencias.
Sigh.
Leo a Eloy Tizón que a veces SI, porque junta palabras bonitas: maletas boquiabiertas, y a veces NO.
Leo a Amelie Nothomb que siempre es SI.

Hada Mala, Peter Pan y Xena (mujer guerrera), andan perdidos por Lituania.
Me llega un MMS de Hada con foto de Peter Pan durmiendo en un autobús envuelto en una colorida bufanda.
Parece un anuncio de sidra el Gaitero.
Parece uno de los Monty Python disfrazado de mujer.
Parece que yo también viajo por Lituania.
La tecnología es fenomenal.
Respondo con un MMS mostrando a mis companeritos de vagón de metro, Línea 1, a las 8:45.
Cada uno hace lo que puede.
El innombrable también anda perdido en un lugar del mundo del que ni siquiera sé pronunciar su nombre.
El innombrable es un personaje culto y extravagante para mí.
El innombrable vocaliza fatal y se niega a escribirme los nombres.
Pero no importa porque el innombrable es siempre SI.
Sabiendo de viajeros ayer deseaba viajar lejos.
Tras madrugón y frío hoy vuelvo a desear mantas y liquido amniótico.
Así nunca llegaré a ninguna parte a no ser que Gallardón, con el dinero de la subida del IBI, haga llegar el metro a Ljubljana.

Descubro que Agamenon se mete en match.com, a buscar mediasnaranjas tal vez.
Me lo planteo. Curioseo. Deberían de poderse conocer las películas alquiladas en el último trimestre, las cosas que no se soportan, con qué personaje famoso se acostarían...
Soy demasiado cobarde.
Un desconocido...
Podría resultar ser un fan de Jacky Chan con la sintonía de Dragostea en el móvil.
O peor, un amante de la zoofilia.
O peor aún, un afiliado del PP.
O mucho peor, un psicópata asesino.
O lo peor de todo, ...alguien como yo.

Tengo un comandante de la SS que no lo es para cuidar a Ele minúscula.
Sus primeras palabras a Ele fueron: ELE, TÚ Y YO VAMOS A DIVERRRTIRRRNOS.
Sentimos un viento gélido y el roce de los bigotes del Fürher en el quicio de la puerta.
Pero mi comandante es dulce.
Ayer era la mujer más feliz del mundo.
Había ido a comprar a Lidl y le habían regalado un planta.
No se que haría si le regalasen diamantes.
Ele de momento no levanta el brazito, ni menciona a Hitler.

Aquí una media naranja,
que no necesito.

sábado, octubre 02, 2004

Secreto Tortuga
Ele minúscula y Él.
Él. Tengo un secreto.
Ele. Yo tengo un secreto.
Él. Mi secreto empieza por T y está aquí dentro. Muestra su cabeza.
Ele. Mi secreto está aquí. Se apunta a la nariz. Y es muy grande. Míralo, míralo, míralo. Apunta un lugar en el aire. Toma, te lo dejo un ratito. Rodea una bola de aire con sus manitas y me la pasa.
El secreto de Él son una pareja de tortugas a las que Ele llamará Titina y Evaristo.
El secreto de Ele no existe.
Me sorprende la naturalidad con la que maneja cosas que no existen. Tal vez en recuerdo de su reciente inexistencia.
Ele y El. El y Ele. Electra y Agamenón.
Escapo alegando una excusa tan inconsistente como una dolencia de próstata inexistente.
Compro una lechuga y me regalan un par de rábanos.
Me pregunto si se trata de un mensaje sobre la importancia de las cosas.
Escucho a Satie porque aprieta las teclas con fuerza.
Me gustan los trazos fuertes, las voces que suenan, las risas que se escapan, las pisadas que se marcan en la arena y saltar sobre los charcos.
A Ele también.
Vemos una y otra vez Cantando bajo la lluvia.
Estar feliz y bailar y mojarse y saltar y cantar y llover.
En technicolor como su risa.
A veces nos empe?amos en ser la sombra de Gene Kelly y bailar como él.
Se empe?a en que los secretos también bailen y es difícil no pisarlos sin saber dónde demonios están.
Se empe?a en que las tortugas también bailen y es difícil que a dos tortugas de hoy día les de por bailar claqué.
El baile nos sale fatal pero aprende que la vida es cuestión de empe?o.
De empe?o y de trozos en forma de pera.
Aquí la pera Juana, de Alcorcón,
cuchicheando con unas amigas.