Imaginando que la cama es una nave espacial

Mientras se pueda volar...

lunes, noviembre 29, 2004

Fiesta(s).
Fiesta quefantásticafantástica esta fiesta
Bebo, fumo y socializo. No me sale demasiado bien ninguna de las tres cosas.
Bajo el cielo de Lavapiés con luna llena.
Pegada a Ol. Pensando en lesbianas.
Me gustan los vecinos de enfrente, tienen ojos dulces y un estupendo regalo de fabricación casera que no es un pastel ni un frasco de compota de pera.
No me gustan los directivos publicitarios que cuentan que tienen una moto de 1000 cc.
Me gusta Sol que cuando habla hace cosquillas.
Y Germania capaz de conseguir lo que se proponga.
No me gustan los tipos que hablan para sólo escucharse a si mismos.
Me gusta hombre eléctrico porque no juega a cazar sino al rescate.
No me gusta la etapa electrónica de Madonna.
Me gusta Ol porque coge aviones en marcha en la madrugada.
Me gusta que Carmen Carmen quiera comerse el planeta.
No me gusta salir.
Me gusta regresar.
Me gusta echar de menos a Ele minúscula.
No me gustan los remordimientos.
Me gustan las polémicas palabras de decoración navide?a de Recoletos.
Que se mezclen la lujuria y la croqueta aunque falte el batiscafo.
No me gustan los payasos del circo de las Ventas.
Me gusta Berlín el día de los enamorados.
y decir mermelada de ruibarbo en alemán: rhabarbermarmelade.
Me gustan las fiestas navidenas.
Echarle la culpa a Ele minúscula del árbol, las luces, las bolas, los renos, el Belén de los clics de famobil con Burt Simpson, un conejo, frankestein, un mono en un lápiz, un oso panda, Morticia,...
Escupir desde mi ventana a los corredores de la San Silvestre.
Deprimirme en mi cumpleanos.
Escribir a los Reyes Magos.
No me gusta que se me muera otro día, otra semana, otro mes, otro ano.
Me gusta pensar que estaré en Berlín el día de los enamorados.
Rhabarbermarmelade.

Aquí el cielo sobre Berlín.
Será en color y me llevaré un disgusto.
La realidad lo tiene difícil con la ficción...

Song of Childhood By Peter Handke
When the child was a child It walked with its arms swinging, wanted the brook to be a river, the river to be a torrent, and this puddle to be the sea.
When the child was a child, it didn?t know that it was a child, everything was soulful, and all souls were one.
When the child was a child, it had no opinion about anything, had no habits, it often sat cross-legged, took off running, had a cowlick in its hair, and made no faces when photographed.
When the child was a child, It was the time for these questions: Why am I me, and why not you? Why am I here, and why not there? When did time begin, and where does space end? Is life under the sun not just a dream? Is what I see and hear and smell not just an illusion of a world before the world? Given the facts of evil and people. does evil really exist? How can it be that I, who I am, didn?t exist before I came to be, and that, someday, I, who I am, will no longer be who I am?
When the child was a child, It choked on spinach, on peas, on rice pudding, and on steamed cauliflower, and eats all of those now, and not just because it has to...

martes, noviembre 16, 2004

Bailar al son de la harmónica.
A alguien cerca se le rompió el corazón.
Sin metáforas, literal.
Sin avisar, adiós.
Y resulta inevitable plantearse para qué seguir bailando al son de la harmónica.
Seguir bailando con este estúpido traje de marinero.
Ir a despedirme.
A ofrecer un consuelo inexistente.
A soltar estupideces temáticas.
No somos nadie. A mí que me incineren. No, no ni hablar, que me entierren. Yo quisiera morir de repente. Mejor, mientras duermo. Ayer mismo hablé con ella.
Y yo quiero ser peque?a.
La pe con la a pa. Pinto las hojas de verde, la casa de rojo. Me limpio los mocos con la manga. Aún no se oye la harmónica. Jamás he visto un traje de marinero. Cuánto falta para la Navidad? No sé nada de ataúdes y hoyos.
Y sobre todo, ando lejos, muy lejos, a a?os luz, de sentir lo fácil que es desaparecer del planeta aún encontrándonos a tanta distancia de Faluya.
Pero ya lo dijo Fredy Mercury, que wearethechampions, pero a lo que me refiero es a que el show debe de continuar.
De modo que Él se aleja con su Electra de la mano.
Me hacen fotos para inmortalizarme en el libro del artista, mientras miro a Tormenta pasar con su bonito jersey verde de rombos.
Me diagnostican un tumor de los buenos, de los que se portan fenomenal, un regalo, como un jamón de Pata negra.
Hada buena se enamora, hada mala da su beneplácito cuán Vito Corleone.
Chica neoyorkina en technicolor lucha contra la dama gris.
Se organizan fiestas sorpresa.
Se remata a los heridos en la guerra.
Se baila al son de la harmónica.
Si al menos pudiese quitarme este estúpido traje de marinero.

Aquí bailando con el estúpido traje de marinero.

lunes, noviembre 01, 2004

Viaje a ninguna parte
Iba.
A salir al mundo exterior.
A retomar la novela.
Y el mundo.
Y el sol.
Y las calles.
Y la gente.
Y los cines.
Y los bares.
Y las fiestas.
Y los momentos tontos.
Y los chicos guapos.
Y las ninas monas.
Iba.
Pero sólo bebo.
Y fumo.
Y olvido los pijamas de Ele.
Y duermo. Y duermo. Y duermo.
Y sueno ser mala.
Y sueno con chicos.
Y con ser un actor mejicano,
para poder llevar uno de esos sombreros tan raros,
para poder decir te quiero con ese acento tan claro.
Y veo al innombrable que es como mirarme la mano.
Iba.
Pero una vez más me asustó poner el pie en la escalera mecánica.
Me quedé aquí arriba.
Y me dormí.

Aquí yo este puente.