Imaginando que la cama es una nave espacial

Mientras se pueda volar...

miércoles, abril 30, 2003

A trabajar pasando por el Ampurdán

Llego tarde. Son las 9:45. Es primavera y la luz y la temperatura es perfecta. Camino por la acera con árboles de la fachada norte del Hotel Melia. La luz se filtra entre las ramas formando un bonito efecto caleidóscopico de sombras y luces, debido al movimiento de mis pasos camino del trabajo. La mitad del mundo ya ha llegado a la oficina. La otra mitad aún está en casa. La acera está vacía. Cierro los ojos y siento el movimiento de la luz a través de los árboles, como si viajara por una carretera comarcal del Ampurdán. Sin el cansancio de los viajes. Sin esfuerzo de pensar en la próxima parada. Sin el aire recalentado del interior del coche. Los abro porque a los cagones soñadores nos gusta nadar y guardar la ropa. Corrijo la trayectoria. Los cierro. Saco un brazo por la ventanilla para sentir el aire entre los dedos. Voy a trabajr por una carretera del valle del Ampurdán. Llego al portal.

- ÑosDías. Farfullo.

-Ñoss. Responde el portero.

El guardia de seguridad no contesta ocupado en mirar el techo. Tal vez hoy ha venido a trabajar pasando por Roma, ya que todos los caminos conducen a ella..., y está admirando los frescos de la capilla Sixtina.

Subo en el ascensor. Agobio. Hoy tampoco es un buen día para pasarlo en la realidad. Tengo que ir pensando en parar a echar gasolina, aunque en estas carreteras comarcales...

sábado, abril 26, 2003

Saturday night fever


Hago una imitación de Tom Cruise en Minority Report que quiere decir "en este preciso instante te quiero".


Compro más libros. Doce. descubro que si llevan la palabra hada en el título estoy perdida. Tengo que comprarlo.
Primero fué "La educación de una hada", de un francés ganador del premio Gouncourt; si le han dado un premio..., pensé antes de leerlo. ¿Será el premio al ser más ñoño de París?, pensé después de leerlo. Hoy he comprado "¿Dónde viven las hadas?", para leerselo a Lucía en la oscuridad. Tengo ganas de probarlo. Y "Cuento de hadas en Nueva York". Creo que he vuelto a hacerlo, pese a la dignidad de las críticas, y a que otra de las novelas del autor se llama "Nuestra señora de los váteres", tengo miedo. Si en vez de darme por las hadas me hubiese dado por las turbinas, tal vez podría aprender algo de ingeniería aeronaútica, en lugar de vivir en este mágicomundodecolores, decolores, decolores,...

Fuera suenan fuegos artificiales. Lo juro.

Veo "Balzac y la joven costurera china" de paisajes imposibles por lo hermoso y por lo lejos.

Me comunican que me han subido el sueldo por mi actitud, (yo pienso en Susi pelotilla se pasa de listilla), y porque en mi trabajo aporto un valor añadido, (yo pienso que he engordado últimamente). Saco a pasear mi sonrisa abyecta frente mis superiores, (vuelvo a pensar en Susi pelotilla), me levanto, y me voy.

La poesía a veces me aprieta, tanta sustancia en tan pocas palabras; y generalmente me desestabiliza. Llevo una semana dándole vueltas a Samuel Becket: Quisiera que mi amor muriese / y que lloviera sobre el cementerio, / y las callejas por las que caminó / aquella que creyó amarme. Ni sé que pensar, ni se me va de la cabeza, como si fuera el tarareo infinito de la canción del verano.

Me voy a la cama. No sé si el ruido inexistente de ele minúscula que no está me va a dejar dormir.

Tampoco puedo deshacerme del anuncio de los conductores con "mono apuntándoles con una ballesta" o "pingüino con dinamita" como copilotos. Me gustan los pingüinos. Mucho. Si pudiera sustituir a Samuel Becket y al anuncio por pingüinos y nieve...

jueves, abril 24, 2003

Son, 80 días son, 80 nada más...

Regreso del Sur de unas vacaciones de Semana Santa que me han dejado desbaratada, aturdida, y tan absurda como una torrija hospitalizada en Bagdag. Valen la sonrisa de ele minúscula. Sueño con un lugar dónde la vida pase más lenta, como Gijón.
Princesa ha vuelto de París.
Car viajó a Nuremberg.
Siempre S se fué a Roma.
Ol anda pensando en Menphis.
O el turbulento se ha enamorado, y eso si que es estar lejos...
Y yo,... Yo sólo quiero tumabarme en la alfombra con un rudimentario aparatito visor de diapositivas, de esos de colores de los años 70, y visitar lugares turísticos a ritmo de chas chas: paisajes, ciudades, monumentos, inmóviles, en technicolor, como las películas de Alfredo Landa, como un postal del Benidorm de entonces; y mientras, escuchar las apasionadas gárgaras de Edith Piaf cantando "La vie en rose", "Je ne regrette rien",... ¿Dónde podré comprar un aparatejo de estos?

martes, abril 15, 2003

PLANETA MIERDA: Hoy no me pongo las lentillas...


Me quejo del mal tiempo que me va a hacer en Semana Santa

Un niño de 12 años ha perdido los brazos y a toda su familia a causa de la guerra

Me molesta la combinación bañador con bufanda y sandalias con leotardos

Para calmar conciencias occidentales estan pensando implantarle los brazos de un cadaver

Me quejo de tener que trabajar y no tener tiempo para preparar las cosas para irme de vacaciones

Se habla de unos 1.500 civiles irakís muertos

Odio pillar atascos

Y de unos 5.000 civiles irakís heridos

¿Por qué el mar tiene que estar tan lejos de Madrid?

Se calcula en unos 100 los soldados de las tropas anglo-estadounidenses muertos

Me agobia que los pisos en Madrid sean tan caros, necesito cambiarme de casa

Dicen que al ser tan pequeño las extremidades implantadas crecerían con él

Me quejo de no tener más espacio, mejor barrio,... una burbuja más grande para proteger a ele minúscula

Pero no todo son mis disparates o la locura de Irak

Fidel Castro aprovecha y ejecuta a tres personas

Un vecino de Alcobendas llama al aeropuerto de Barajas y da un aviso de bomba para evitar perder un vuelo a Palma de Mallorca

No pienso ponerme las lentillas

Para lo que hay que ver...

viernes, abril 11, 2003

A la pata coja, haciendo el pino,...

Tengo que mandar un informe a un cliente: "Radiografía de Niñas de 8 a 11 años"; cuántas son, cómo son, su comportamiento frente a los medios de comunicación,... zzz zzz zzz. Llevo intentando enviarlo desde hace tres horas. Zipeado, sin zipear, a la pata coja, haciendo el pino,... NADA, no funciona. Intento imprimirlo. Fuera de línea. Lo intento de nuevo. No conectada a la red. Insisto. Error desconocido. No un "error de la familia". No. Misterio. Pruebo a la pata coja, haciendo el pino,... NADA, no funciona. Intento grabarlo en un CD. Voy a la grabadora. No está. Tal vez se haya fugado con el error desconocido, tras enamorarse perdidamente y perder la cabeza. Al menos esta vez no me pongo a la pata coja, ni hago el pino. Se fué y punto. Llamo a informática. Comunica. Vuelvo a llamar. No lo cogen. Insisto. Comunica. Otra vez. Sigue comunicando. Mil veces más. No lo cogen... ¿A quién estaba llamando? Descuelga el hermano gemelo de Forrest Gump. Se lo explico. Se lo explico de nuevo. Se lo vuelvo a explicar. AAAGGGHHHH!!! Voy a coger un bolígrafo. Seguro que no pinta. Mejor lo miro y me estoy quieta. O me pongo a la pata coja y hago el pino. La costumbre.

Flash Cariño he agrandado al niño

Ele minúscula cada vez se parece más a un Holligan. Le compré ropa. No le vale. No se si descambiarla (la ropa no a Ele minúscula), o comprarle una bufanda del Bayer de Munich que le haga juego con las camisetas marcando lorzas, y ponerle una lata de Mahou 5 estrellas ("pa" mi niña lo mejor) en la mano.

lunes, abril 07, 2003

Vigilia hipocondriaca

Este fin de semana he tenido una gripe de lo más traicionero. En la madrugada del sábado, además de afectarme, a los pulmones, la garganta, etc,.. me afectó al cerebro. Me dió un ataque hipocondriaco múltiple: "Ele minúscula y yo teníamos Neumonía". Tenía que levantarme, depilarme las piernas, ducharme, despertar a Ele, cambiarla, vestirla, buscar las llaves del coche e irme a urgencias. Me dolía todo el cuerpo, me encontraba fatal; era imposible sacar fuerzas para hacer todo eso, así que me dí media vuelta y me dormí. Al amanecer, la luz desintegro los monstruos de la hipocondria. ¿Como harán en los Polos para sobrevivir a tanto tiempo de oscuridad?

La noche del sábado salí. Me sentí figurante en una película de Eliseo Subiela. Fuí a ver "Chicago", y a la salida me encontré un hada en el baño. Con su barita con estrella y su ropa con purpurina. Ella sóla, sin más hadas cercanas que invitaran a pensar en fiestas de disfraces o noches de carnaval. Como si en realidad fuese un hada. Después cenamos Sushi, en el Sushi bar de Lavapies. El Sushi, tan escaso y tan crudo, siempre me ha parecido comida mágica, del tipo de los "bocados" de Alicia en el País de las Maravillas, que la hacían transformarse de tamaño. Más tarde, por los bares de la zona, una anciana de pelo blanco, moño, y calcetines fusias, andaba vendiendo pulseras de pasta de colores y atrapasueños a "solo un eurito".

Espiral

Como ando desencantada, no pido SOS. Ya que como es sabido, un SOS ignorado en tiempos de desencanto puede acabar con cualquiera. Como no pido SOS, aquí ando, desencantada.

Entusiasmada con "Los príncipes nubios", de Juan Bonilla. Como él dice, "cuando sea mayor quiero ser narrador omnisciente".

jueves, abril 03, 2003

No tiempo, Cine, Copas, y Preteritos Imperfectos del Subjuntivo

Iba a comenzar con un "no tengo tiempo", pero me parece tan desteñido por el uso, que decido no hacerlo. Como los "te quiero". Además la mayoría de las veces no es "exactamente" cierto; de nuevo como los "te quiero".

Sábado noche
El sábado pasado fuí al cine. Bowling for Columbine. Me conmocionó. Como O predijo. Si la hubierais visto, también os habría dejado conmocionados. Claro que la vi tan cerca, que parecía estar dentro del documental. Si hubiese querido, hubiera podido dar un lametazo a la pantalla. No quise. Si hubiera sido una iguana, tal vez me hubiese animado.
¿A que cargan los pretéritos imperfectos del subjuntivo?, pues así me siento a veces al vivir conmigo misma, pesada como un pretérito del subjuntivo. Aburre hasta nombrarlo.

Después del cine, como era mi primera noche sin ele minúscula desde que llegó, me fuí de copas. Con Ol. Fué como regresar a un lugar del pasado. Una experiencia antropológica. Bebí. Al tercer Beefeter con tónica era la mejor noche de mi vida. El alcohol es fenomenal.
Llego a casa y ele minúscula no está. Vacío. No me lo puedo creer. Un silencio demasiado alto, en el que me parece oir su respiración imposible, incluso su llanto que no existe. Entro en el baño. Pienso que la verdadera tristeza sería no encontrarme el patito en la bañera. Echo de menos su secreto, ver como la vida aún no le pesa, y descubrir en sus ojos que soy el centro del universo. De momento, alguien importante, única. Aunque solo de momento.
Me acuesto y me invade la sensación de que la cama, la habitación, mi vida hoy... es algo temporal mientras espero la vida de verdad, que el futuro está por venir. Después siento que este es mi sitio, que ya he llegado, que se trataba de esto, y que esto es todo. Y de nuevo "todo por venir". Y otra vez "asi que esto es todo". Y en este balanceo, como quien se apoya en un pie y luego en el otro, me dormí.