Lo que tienen las cosasNavidades
Hace un frío de Helsinki y los taxis en la Gran Vía son mentira.
Salgo, ceno y bebo con admiradores de Cortazar, de Quevedo, de Bukowski, que confunden mi nombre: Sara, me llaman, y yo contesto encantada de ser otra.
Las calles están llenas de todos esos que nos iremos y no volveremos más.
Que buscan la última, el búho, tu casa, la mía, un servicio, una pistola.
Sobre tacones, en coche, nadando en alcohol, en bicicleta.
Transformando la Gran Vía en el malecón de La Habana congelado.
Y sé que no, pero mientras el hombre que confunde mi nombre acompasa sus ruedas a nuestro paso, (al mío y al de una mujer de la que debe resultar fácil enamorarse), no puedo dejar de asomarme para intentar ver el mar.
Por eso cuando dice desde su bici que si os llevo que voy de camino, lo veo posible.
Posible como las bicicletas familiares de Cuba y como ver jirafas bailar mambo.
Posible como ser acróbata en el Circo Mundial y estar casada con el hombre tiburón.
Posible como que toque la Lotería de Navidad, como enamorarse, como el despido, como estar vivo, como estar muerto.
Porque el alcohol y la noche es lo que tienen, que hacen todo más posible.
La Nochebuena
Tan larga como el famoso día del desembarco de Normandía.
Ele minúscula patina en el Retiro. Come. Volamos aviones. Come. Vemos La gran Familia. Come. Canta Villancicos. Come. Baila con peluca verde de serpientes. Come. Juega a esconderse, a disfrazarse, al churromediamangamangaentera. Come, come y come.
Y en la madrugada, cuando los invitados se marchan a casa, les dice no os vayáis, quedaros a cenar. Perdido ya todo su frágil sentido del tiempo, asumiendo que la vida es una comida perpetua. La Navidad es lo que tiene.
Cumpleanos
Pido mil deseos que se contradicen. Soledad y muchedumbre. Vacaciones y trabajo. Silencio y voces y música. Dormir y bailar e ir de compras. Ver si me sale hacer el pino. Hacer el cíclope con Ele minúscula, mirándola de cerca cerca cerca. Que llueva, que haga sol y que salga el arco iris.
Cenar con amigos, con las hadas que traen suerte.
Para espantar la tristeza de ser más vieja.
Los cumpleanos es lo que tienen, que te van empujando a la viejita que serás ma?ana.
Y mientras
Un surfista estadounidense escapa de un tiburón, que le había mordido una pierna, dándole un punetazo. Como en aquellas películas en las que Tarzán luchaba con las fieras salvajes con los punitos y a doble velocidad.
Muere el ganster Vicent Gigante, que paseaba por Nueva York en pijama haciéndose el loco para burlar a la justicia. Como tío Junior en Los Soprano.
La vida es lo que tiene, que a veces es como el cine.
Y una mujer de mediana edad llora con disimulo en una parada de autobús.
Y a Di Stéfano el corazón le ha hecho plaf.
Y dos dependientas de H&M hablan de amor: para que luego vayan y te digan que no saben si te quieren. Comentan.
El amor es lo que tiene, que se larga en cuanto descuidas.

