Imaginando que la cama es una nave espacial

Mientras se pueda volar...

domingo, septiembre 14, 2008

Luchar contra los Piratas

Y en Madrid el cielo se desploma sobre nuestras cabezas.
Y mi casa se transforma en un pantano.
Si fuera pequeña soñaría que un pirata, llamémosle Roberts o Realidad, viene a salvarme.
Pero hoy sabes que los piratas andan demasiado ocupados amasando tesoros.

Tres recetas para vencer Piratas:

1. Que le besen a uno a ver si tiene fiebre.
A ver. Ven aquí.
Y uno se acerca despistado.
Alguien rodea su cabeza con los brazos atrayéndola hacia sí.
Uno piensa en un balón o una sandía.
Y le atizan un beso tan minúsculo y tan leve, que se clava hasta el interior de los huesos.
Un beso mágico de pequeño en pijama.
De los de antes.
De esos que le dejan a uno despeinado.

2. Saberse tirar de un tren en marcha.
Sobrevalorado anda lo de coger trenes.
Que lo difícil y lo bello está en bajarse cuando no debes.
Driblar a pasajeros psicóticos que le confunden a uno con terrorista.
Bájese el equipaje. No llevo equipaje.
Saltar sobre los azafatos del Ave.
Correr por la estación en dirección contraria.
Que se le despeinen a uno hasta las cejas.

3. Ser la Hepburn de Vacaciones en Roma.
Montarse en moto de lado a lo chica yeye.
Y que un Gregory Peck lejano te pasee.
Meter la mano en la boca de la verdad.
Dejarse envolver por el Coliseum, el Empire State o el Montjuïc.
Tumbarse a mirar el cielo en los jardines di Boboli.
Que te enseñen el mar hasta que te canses.
Hasta que oigas los gritos del mono aullador.
Mira nena el mar.
Y que la brisa marina te despeine.

Y me sé más recetas contra los Piratas.
Pero quizá tengan razón los Piratas, y ser Pirata sea más que conveniente.
Si quedara un buen Pirata…